viernes, 9 de octubre de 2009

Sin el trovador

1. El mismo jueves de sol gris de la siguiente semana, en una calle gris y en un bar de fachada gris, te encontré, estaba llorando porque Andrés me sofocaba, andaba como en una obsesión y no se si era por las luciérnagas o por mi. A Andrés le gustaba llamarme de una forma extraña, nunca pronunció bien SOLEDAD, era una pose de intelectual inconfundible y es que no entiendo porque la gente cree en la verdad relativamente, para mi solo existe el absoluto.


2. El se encontraba en un sopor de ilusiones banales, creía que danzaba arte, cuando yo jamás quise bailar con el.

Quiero a mi trovador, ¿Dónde esta el trovador?

No me gusta como huele Andreu, huele a wisky Johnnie Walker etiqueta azul, ese olor de los que dicen ser el verso sufrido de vanguardia o de los que conocen a los miserables pero todo es una farsa, tal vez un tipo que no busca nada mas que la asquerosa fama, ¿y si quiero morir? ¿Qué?

3. La fama era la asquerosa manera del hombre en búsqueda de la vida eterna, esa llave tan útil, a los que dicen tener un gran ego, pobres imbéciles, no se dan cuenta que, el trovador en toda su miseria tiene mas de eso contenido. Estaba caminando por la calle gris de la ciudad sin nombre, estabas en un bar y yo lo sabía, pero no me atrevía entrar.

4. Era tu inútil manera de odiar el arte, no digo que estemos creando arte, pero en cuanto oías o leías un comentario de que, lo nuestro, ese tango furioso, agresivo que nos movía en un teatro desolado, era algo parecido al arte, huías de mi, cobarde, sabiendo lo mucho que te necesitaba. No importa las si las líneas que escribieras estaban llenas de metáforas que adornaban al verbo, no importa si, te quedabas sin inspiración, yo y tu danzamos música trovador, nunca la hemos hecho. Yo no espero ser reconocida o recordada para siempre, no espero ganar un asqueroso Nobel, si fuera así, me casaría con Andreu y adornaría este escrito lleno de carroña. Sin embargo, tu nunca creías en mis besos, ni cuando quería que me hagas el amor, tu siempre en tu mundo, desde tu ventana me veías sufrir, llorar, palpar esas hojas que tu escribías por las noches y hacerles el amor con los ojos, porque ahí mi trovador, estaba tu esencia, tu alma robada hace años por una puta que jamás te hizo caso, ahí se hallaba el trovador joven al que no le importaba el mundo, todo un adolescente medroso, inquieto, todo un niño pueril.

5. En Francia, París recatado, viaja mucha gente buscando porque Vallejo escogió ese lugar para morir, porque un jueves que termino siendo Viernes, ¿Era un jueves de sol gris?, a veces el deseo falla, y si trovador, yo nací un día en que Dios (el muy pendejo) estaba loco y se fumaba un Lucky Strike, esa nicotina, ese soplo desmedido de lo absurdo, era yo. Nunca fui a París por que me gustara su bohemia, a mi solo me atrajo el gris y te encontraría llorando en una plaza ahogando todo en el veneno suave de el vino tinto, siempre tinto o ron barato, ¿te robaron el alma? ¿O siempre careciste de una? El trovador era feliz, cuando todos estábamos tristes incluyendo al mediocre Andreu, pobre, lo hacías sufrir con tu sarcasmo execrable.

6. Te contaría de los demonios que me carcomen, de el alma en pena que paseo por la noches solitarias, cuando tu no me ves fumar pero, estas tan lejos los días en que, la sombra de lo que jamás ganaste no estaba en ti, entrare, yo se que entraré al bar, te tomare del brazo, te arrancare un beso y nos iremos a dormir.

No hay comentarios.: