lunes, 25 de julio de 2011

++

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

MANUSCRITOS Y MÁS MANUSCRITOS

Para Andrés era como un génesis: Un eterno volver a empezar. A veces se resumía a un seguir deambulando, cuestionando las dimensiones del tiempo y de la realidad, la cual desde su perspectiva se había tornado vacía y siniestra: Un universo sin sentido, tan incoloro e insípido como cierto días en que lo invadía el odio más puro, el furor más violento y el dolor más lacerante, sobre todo cuando escribía y recordaba a ese par de seres que llevan gravado en la frente el símbolo de autodestrucción de las Luciérnagas, símbolo que sabía que jamás podría llevar.

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

No sé cómo explicar lo de estos días. Es terrible. No, es… no sé lo que es. Esta inseguridad, este hondo dolor en el pecho, esas sombras que se me impregnan en la sangre. Cuanto más procuro aminorarlo, más se dispersa. Y que no se diga que no he tratado de borrar los recuerdos, sentimientos y opresiones; si hasta he intentado arrancarme la piel para olvidar quien soy, para desprenderme de esta asquerosa humanidad.

Porque ya no me queda nada. Ni siquiera argumentos tangibles a que aferrarme. Únicamente estas hojas que amontono junto con otros desperdicios. Solo ellas saben de este estado de sopor que me obliga a punzarme y punzarme cada vez más hacia dentro, hacia la inmundicia, a mirarme tal cual: como una grieta que con furia se va abriendo paso por fríos subterráneos, cavado por un par de seres sin rostros. Tampoco ya hay latidos en mí; esas vibraciones que antes agitaban rocas nimias, una especie de trizas de vida que ahora se han extraviado. En su lugar he encontrado esta maldita quemazón epidérmica.

Lo sé: Fueron identidades, verbos, logos y pasiones. Aspectos imprecisos. Qué más da. Ya nada importa, pues en esta habitación húmeda todo rebota, se dilata, vuelve a rebotar y se va… Solo una cosa es seguro: No existe modo de volver.

Andrés.

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

No hay comentarios.: